jueves, 19 de agosto de 2010

La Nana



Por fin ha llegado a casa.Es una preciosidad.


Cuando la miro,me vienen a la mente imágenes como esta




O esta otra




Aunque,he de reconocer que, a veces,también veo cosas como esta






La otra perra,ya mayor,y el gato,la han recibido con una cortés indiferencia.Acabarán siendo amigos.

A destacar la losa de responsabilidad/inquietud/inseguridad que a mi hija,su legítima dueña,le ha caído encima.Le vendrá bien.

Espero que se llenen de amor y de felicidad mutuamente.

Que sean la una para la otra la imagen de la alegría,el consuelo y la complicidad.



miércoles, 21 de julio de 2010



Paseo por el jardín,apenas unos minutos.
Redescubrímientos.
Cosas a las que quizá no prestamos la atención que se merecen,por su simpleza,por su humildad,
ocupados todo el día en temas que suponemos importantes,temas que,al fin y al cabo,
si no fuera por esas cosas tan sencillas que nos rodean,sucumbirían a su propia vacuidad.




Lo mismo una sonrisa,una mirada tierna,un simple beso.Una disculpa.
Un perdón.
Son como el viento que llena las velas,haciendo que el barco mantenga el rumbo,por encima de la tormenta,de la tempestad.


También los recuerdos nos alimentan,también los sueños.


Dice Miguel D´Ors,en un hermoso poema,algo que nos habla de la importancia de esas cosas humildes,de lo silente,de la letra pequeña:

"No es el canto del mirlo: es el silencio
que nos deja, un silencio
que es algo diferente del silencio
porque en él suena aún el recuerdo del canto
del mirlo. Ni silencio
ni canto: lo que ocurre cuando el canto
ya ha acabado y aún no ha empezado el silencio.
Puedes llamarlo el alma."




En definitiva,que nuestra vida la escribimos con esa letra callada,con letra minúscula.
Con letra de niño.


lunes, 19 de julio de 2010

La tarde de este domingo,una tarde hermosa y plena de luz de verano,se vió atravesada en su placidez por una nube de tristeza,demostrando que la naturaleza puede ser muy cruel,y que no entiende el significado de términos como bondad,compasión o ternura.
Un precioso corzo,que había conseguido sobrevivir y desarrollarse a pesar de que sufría la pérdida de una pata trasera,no sabemos si de nacimiento o a consecuencia de algún accidente,fue golpeado por la mala suerte,probablemente en forma de coche,echando por tierra toda la tenacidad,todo el instinto de supervivencia que lo había mantenido con vida,en inferioridad de condiciones,en un medio tan duro.
Sé que no debemos humanizar la naturaleza,pero a veces es difícil,casi imposible,el no hacerlo.
El futuro de este animal queda en el aire.
Un aire cálido,denso y pesado que nos oprime el corazón.


jueves, 8 de julio de 2010



El día antes.


La cerveza en el parador de Mérida












La entrada en la habitación con los niños.




El primer baño.













La primera comida en la playa.


El paseo con ellos desde la Torre del Puerco hasta la playa.












El chiringuito,al atardecer,frente a la isla.


La excursión a Arcos,a pesar de la cámara.


El paseo por Cádiz,también con ellos.





La piscina climatizada,la primera vez,su primer largo.


El pub irlandés el primer día,la ilusión que tenían.


La tarde en Conil.


La puesta de sol en Zahara


La tarde en el jacuzzi.

El ataque de nervios frente a las hormigas.

Los dos,jugando a Animal crossing.

El Supersol y el balón de Brasil.

El Marca....




Dos semanas,los cuatro juntos.




Y Jerez...Jerez...Jerez....



lunes, 7 de junio de 2010



El otro día,visita relámpago a Bilbao.Mis ojos favoritos se llenaron de Rousseau.



Aunque donde más disfrutaron fue en medio de los ecos oxidados de "La materia del tiempo"




Mis ojos favoritos.Al fondo,Rothko.

martes, 1 de junio de 2010

Santo Estevo

.
Por fin se nos logró y nos escapamos.
El monasterio,según cuenta Otero Pedrayo en su "Guía de Galicia",a finales de los 40 se estaba cayendo a pedazos.Parece que data del siglo X,cuando se retiraron en el lugar nueve obispos santos;de ahí las nueve mitras de su escudo.
Se integra en la Congregación de S.Benito de Valladolid en 1499.


Decía que se caía a pedazos, hasta que llegó D.Manuel,lo rehabilitó y lo incorporó a la red de Paradores Nacionales.
Buena comida y buena bebida,pero lo mejor de todo,el fantástico enclave natural del monasterio.Un barco anclado pesadamente en un mar de castaños y robles,del verde más intenso que he visto últimamente.


Los patios interiores,aunque reconstruidos en gran parte a lo largo de los siglos,conservan una gran belleza, y una cierta atmósfera de recogimiento parece no querer abandonar el lugar.



Para completar el viaje nos acercamos a Orense,ciudad provinciana en el mejor sentido de la palabra.De esta ciudad decía Vicente Risco,allá en 1961,en su hermosísimo "Libro de las Horas",algo que,afortunadamente,es aplicable al día y a la hora en que el eco de nuestros pasos nos acompañaron por sus calles:

"Está bien la villa en la hora de la siesta,en la hora en que sólo una mujer pasa por la calle larga,en que las comadres se sientan en las escaleras de las casas,a comentar los pequeños sucesos,en forma lamentosa o regocijada,en que sólo los campanarios se levantan bañados de sol sobre la calle en sombra,en que todo se envuelve en un calmado silencio y un aire quieto y tibio que da sueño"



Lo único en lo que no coincidimos con Risco fue en los tremendos 42ºC que tuvimos que soportar,eso sí,estoicamente.



jueves, 20 de mayo de 2010




Cómo envidiar algo que fue y no fue,que pasó y no pasó.Algo que dejó heridas,penas,...pero también pasión.Pasearon su amor cautivo durante años,y de él vivieron en la distancia eterna,tan eterna como el mar que acabó separándolos.

Ella le dijo cosas tan hermosas como esta:

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni como ni nunca
ni si era verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste

ni que fui para tí
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú.Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.