miércoles, 11 de abril de 2012

Paseos de Abril




Con la lluvia como intermitente compañera,y entre ladridos,trotes y alegrías,nos fuimos a dar un paseo,los perros y yo,para decirle adiós al viejo invierno.






Entre verdes y nieblas la primavera nos salió al paso,tímidamente hermosa,ya inevitable.

Así es como más me gusta el campo,cuando parecen salirte al encuentro pequeños tesoros,como poemas de Emily Dickinson,en forma de brotes solitarios o humildes y calladas flores;cuando el respetuoso silencio invernal está a punto de abandonarnos para dejar paso a la bulliciosa estación,aún lánguida,como soñando.

Queden como muestra estas ramas floridas que,como una pintura japonesa,nos llaman al sosiego y a la esperanza.





                                             Por mi jardín caminan nuevos pies
                                             y nuevos dedos hurgan en la hierba;
                                             un trovador que está subido al olmo
                                             revela a los demás la soledad.


                                             Jugarán otros niños en el prado,
                                             dormirán bajo tierra otros cansancios;
                                             pero la pensativa primavera
                                             como la nieve llegará a su tiempo.


                                                                                           Emily Dickinson

lunes, 2 de abril de 2012

Una dedicatoria de Pedro Luis de Gálvez

Me da un poco de miedo Pedro Luis de Gálvez.
Ya me dió miedo en su día,cuando lo descubrí de la mano siempre sabia de Andrés Trapiello,en su imprescindible(como todo lo suyo)Las armas y las letras.




Su imagen con el mono azul,pistolón al cinto,que convenció a Gómez de la Serna de que lo mejor era tomar cuanto antes el camino del exilio;o esa otra imagen,no sé si apócrifa,pero pavorosa de todos modos,recorriendo los cafés,pidiendo dinero para el funeral de su hijo,al que llevaba consigo metido en una caja de zapatos,para dar verosimilitud al sablazo.







Viene esto al caso porque hace unos días me encontré en un ejemplar de su libro Negro y azul,magníficamente reeditado hace unos años por Andrés Trapiello(¡qué haríamos sin él!)en La Veleta,una dedicatoria al torero malagueño Matías Lara que confirmaba el carácter del personaje.




Quedémonos,en fin,con su poesía,con sonetos como este,en el que nos habla de una vida,real o soñada, que quizás nunca tuvo.


                                      Horas de paz

                            Tengo una compañera bondadosa,
                            dos hijos que me alegran la pobreza,
                            una camisa limpia,una cerveza, 
                            y en la mesa,en un búcaro,una rosa.                                                                                                                                                                         
                            Mi casa es pequeñita;en el corral,
                            bajo la parra,patos y gallinas,
                            y un nido de viajeras golondrinas
                            en la viga más recia del portal.


                           Ya no sangran mi pecho ni mi frente...
                            A mi lado,Teresa,humildemente
                            cose,y los niños juegan con el gato.


                            La pluma,en la espetera.Con la lanza,
                            los libros al desván...Mi Sancho Panza
                            vive contento,de la cama al plato.



miércoles, 7 de marzo de 2012

Castroviejo





En este mes de marzo,aniversario de su muerte,quería dejar testimonio aquí de la admiración que profeso al que,para mí,fue uno de los grandes de las letras( y las vidas) gallegas.


Decir Castroviejo es sentir el viento marino embravecido,el calor del sol amarilleando las cepas de ribeiro,es evocar pazos umbríos,otoñales tardes de caza, nobles y viejos perros calentando sus cansados huesos ante la chimenea ,dormitando lances vividos o soñados.







               Soy cazador de corazón y quisiera serlo de oficio.



                                                                                                                   



Dice Gracia Noriega que a Castroviejo habría que leerlo todos los otoños.Quien guste de esa estación debería leerlo todo el año para recuperar,cuando se eche en falta,algo de la melancolía otoñal.






Hay un cuadro de Urbano Lugrís ,autor también de la cubierta de "Los paisajes iluminados",que me hace pensar en Castroviejo.Se trata de "La habitación de un viejo marinero",todo un catálogo de recuerdos de una vida de mar,que podría ser la suya,navegante por mares ciertos e inciertos.










Peleó en la guerra por una paz que le defraudó.De aquí salieron sus versos de Altura,donde canta a García Lorca,en 1938,desafiando censuras y haciendo gala de una independencia política que nunca le abandonó. 


                    


                                         
                       ...desde esta paz que tan poco ilusiona...








En Tirán descansa,hace ya veintinueve años,entre brétemas y olvidos,sobre ese mar de Vigo que tanto amó.




martes, 28 de febrero de 2012

domingo, 19 de febrero de 2012

Tardes de invierno

Encender la chimenea,pasear a los perros,disfrutar y combatir el frío,ver cómo cae la niebla,acompañando a la tarde,leer el diario de Trapiello,escaparse de vez en cuando a Montaigne...Esas pequeñas cosas,loas a una vida virgiliana que,en su sencillez,como una fantasía,nos van iluminando el camino,a veces tan oscuro.

martes, 14 de febrero de 2012

Damián Flores y el Cine Avenida.





Así se veía el Cine Avenida,en Gijón,hace ya muchos años,antes de que desapareciera para siempre.




Y así lo vemos ahora,desde nuestro sofá,gracias a los pinceles de Damián Flores.Todo un placer.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Rita (1998-2012)

No hizo ruido ninguno.Así fue su vida con nosotros.
Fue un regalo que hicimos pero,al no ser aceptado,vino de vuelta a casa.Parecía a veces consciente de ello,de su condición de hija no esperada,no deseada,y así,procuraba no hacerse notar,como si no quisiera resultar una molestia.

En su juventud era feliz persiguiendo una pelota.Usaba una técnica curiosa para prolongar su diversión,que consistía en un fingido despiste,un mirar no viendo,pues dotada como estaba con un prodigioso olfato,por muy difícil que se le presentara el lance,siempre descubría la pelota mucho antes de lo deseado.

Se desencantó pronto del juego,pues comenzó de forma muy temprana a sufrir los acosos de la artrosis en sus patas traseras,provocándole molestias cada vez mayores,y quién sabe si también una cierta humillación al no conseguir los exitos con la pelota a que nos tenía acostumbrados.

A estos problemas siguieron otros,como una falta de visión que avanzaba a la par de una sordera galopante,que hicieron de ella una dulce viejecita prematura.Todo ello la llevó a abandonar sus aficiones deportivas en favor de actividades más serenas,como los baños de sol y las curas de sueño.

En su humildad,parecía no estar nunca,y ahora el vacío sin ella es inmenso.

La echamos de menos como se echa de menos la ternura,el cariño,el sosiego,la bondad...necesidades primarias que no valoramos demasiado,hasta que nos desgarra su ausencia.

Qué cierto es aquello que decía el personaje,creo que de "El abuelo",cuando contaba algo así como:"¡Qué me va a contar a mí lo qué es estar sólo,que ya se me han muerto tres perros!"

Se fué de nuestro lado sin hacer ruido,como había vivido,y con tanta bondad que hasta quiso llevarse con ella toda la soledad del mundo,pero pequeñita y débil como estaba,no pudo con tanto equipaje y nos lo dejó aquí,en el pasillo,y ahora no sabemos qué hacer con tanta pena.